viernes, 20 de abril de 2018

El fondo de pensiones en Telmex y la separación funcional


Miguel Ángel Lara Sánchez

En el umbral de otra probable partición de la empresa Teléfonos de México, uno de los temas que han sobresalido es el del pago de las pensiones de los telefonistas jubilados y de los que se encuentran en activo próximos a pensionarse. No es la primera vez que los dueños de esta empresa la dividen. La primera partición ocurrió en el año 2000, cuando separaron la telefonía celular; en ese tiempo los dueños se llevaron de Telmex una parte de los activos, tales como infraestructura y equipo, además de una parte del capital en efectivo y, mediante un acuerdo previo que tuvieron con Fidel Velázquez –todavía en vida[1]-, los trabajadores que conformaron la empresa de la marca Telcel fueron sometidos al control de un sindicato de la CTM[2]. La segunda partición fue en 2007, cuando dividieron la telefonía internacional y crearon una nueva empresa: Telmex Internacional. De nueva cuenta separaron una parte del activo de Telmex y también se llevaron una parte nada despreciable del capital líquido.



La actual tentativa de partición de Telmex se produce en un complejo entorno porque se deriva formalmente de la presión que han ejercido los restantes monopolios existentes en el sector de las telecomunicaciones mexicanas, particularmente el de Televisa, quien influyó notablemente en la elección del presidente actual. Valiéndose de la fuerza del Estado a través de una de sus creaciones, el Instituto Federal Electoral, han tomado la decisión de dividir a Telmex, separando la parte más rentable del negocio mayorista. Pero ahí no termina el proceso de partición debido a que también se pretende dividir la plantilla laboral y anular los derechos laborales pactados en el contrato colectivo de trabajo, particularmente la pensión jubilatoria establecida en dicho documento.
Con el correr de los años el monto del pago de las pensiones ha aumentado notablemente y ya constituye una carga para las finanzas de la empresa, nos dicen los funcionarios de la empresa Telmex. Este es uno de los argumentos principales que han señalado en los últimos años y que está presente en el actual intento de partición de Telmex, hecho que es una mentira, como demostraremos en el presente documento.

I    Las pensiones antes de la privatización de Telmex

Dos años antes de que Telmex fuera comprada por un puñado de capitales privados teniendo a Carlos Slim como el socio mayoritario, los ingresos de la empresa fueron de 3.6 miles de millones de pesos que, descontados los gastos de operación y mantenimiento (2.5 miles de millones), arrojaban una utilidad o ganancia de operación de 1.1 miles de millones de pesos. En ese año, 1988, cuando habíamos 49,995 empleados en Telmex y sus subsidiarias, de los cuales 42,663 eran sindicalizados pertenecientes al STRM y 7,332 de confianza, la empresa pagó casi 84 millones de pesos en pensiones y primas de antigüedad y el dinero lo tomaba de una cuenta llamada Reserva para Contingencias.
El pago de pensiones representaba así el 2.32% de los ingresos totales. Si lo comparamos contra la ganancia antes de pagar impuestos, resulta que este pago representa el 7.57%. La Reserva para Contingencias sumaba poco más de los $528 millones de pesos y equivalía al 14.60% de los ingresos totales. Al año siguiente, 1989, aunque el monto total de dinero para el pago de pensiones y antigüedades se elevó de 83.9 millones de pesos a 125.6 millones, sin embargo representó un porcentaje menor de los ingresos totales porque estos aumentaron de manera considerable. Dichos pagos bajaron del 2.32% al 2.26% y comparándolos con la ganancia antes de impuestos también disminuyeron del 7.57% al 6.81% en 1993. Lo mismo sucede cuando comparamos el porcentaje de la Reserva para Contingencias con respecto a los ingresos, pues bajó del 14.60% al 13.87% (Véase el Cuadro 1). Eran los tiempos en que el Gobierno Federal y los directivos de Telmex se encontraban dándole sus últimos retoques a la empresa para vendérsela al capital privado en las mejores condiciones posibles, lo que significa mejores márgenes de rentabilidad. Y qué mejor que disminuir los gastos en el pago de pensiones y antigüedades.

CUADRO 1. TELMEX. INGRESOS, GANANCIAS Y PAGOS DE PENSIONES Y PRIMAS DE ANTIGÜEDAD 1988-1991. Cifras en Miles de nuevos pesos

CONCEPTO
1988
1989
1990
1991
INGRESOS TOTALES
3,617,349
5,565,213
11,312,811
16,273,043
GASTOS DE OPERACIÓN Y MANTENIMIENTO
2,508,632
3,718,774
7,229,105
9,167,892
GANANCIA ANTES DE IMPUESTOS
1,108,717
1,846,439
4,083,706
7,105,151





PAGO DE PENSIONES Y PRIMAS DE ANTIGÜEDAD

83,925
125,667
170,651
301,662
     PORCENTAJE CON RESPECTO A LOS INGRESOS
2.32
2.26
1.51
1.85
     PORCENTAJE CON RESPECTO A LOS GASTOS
3.35
3.38
2.36
3.29
TOTAL EN LA RESERVA PARA CONTINGENCIAS
528,015
771,701
1,040,892
1,152,378
     PORCENTAJE CON RESPECTO A LOS INGRESOS
14.60
13.87
9.20
7.08





FONDO EN FIDEICOMISO (FONDO DE PENSIONES) A PARTIR DE 1990


224,000
807,318
FONDO DE PENSIONES MÁS RESERVA PARA CONTINGENCIAS


1,284,892
1,959,696
     PORCENTAJE DEL FONDO MÁS RESERVA CON RESPECTO A LOS INGRESOS


11.36
12.04
Fuente: TELMEX. Informes Anuales. Varios años.

 Pero veamos la naturaleza del pago de una pensión cuando nos jubilamos. Durante toda nuestra vida laboral como telefonistas activos, 31 años, por ejemplo, generamos una masa enorme de riqueza que se divide principalmente en ganancias y salarios. De las primeras, los dueños del negocio destinan una parte para solventar sus gastos personales y otra parte para expandir la empresa mediante las inversiones, generando una creciente acumulación de capital. Hay una tercera porción que no se emplea en las dos formas anteriores, sino que va a parar a los bancos o a las bolsas de valores para acrecentarse mediante las tasas de interés y las diferencias de precio de los valores de las acciones, respectivamente.
Por lo que se refiere a los salarios, una parte los paga la empresa en la forma de salarios nominales y otra parte en las prestaciones que ampara el Contrato Colectivo de Trabajo. Pero no se crea que dichas prestaciones se pagan al mismo tiempo, pues unas se hacen cada semana, pero otras se pagan de manera anual, como el fondo de ahorro o las utilidades. Sin embargo, aquí no acaban las prestaciones. Hay otras dos en particular que se pagan al término de la relación laboral: son la prima de antigüedad y la pensión jubilatoria, que se logró tras una prolongada lucha de las generaciones anteriores de telefonistas.
Nuestra pensión o el pago de la antigüedad se paga con las deducciones que año con año se nos hacen, de eso que llamamos el salario integrado, por lo que somos nosotros mismos quienes creamos el fondo de dinero que recibimos en nuestra etapa como jubilados y que Telmex retiene y administra. Ni lo pagan los dueños de la empresa descontándolo de sus ganancias, ni los compañeros que permanecen activos cuando ya somos jubilados, como falsa y malintencionadamente nos llegan a decir los directivos o los dueños de la empresa y uno que otro representante sindical vendido.
Aclarado lo anterior, resulta que esta prestación contractual, la pensión y la prima de antigüedad, representaba apenas el 2.32% de los ingresos de Telmex en 1988 y durante los dos años siguientes incluso fue menor hasta representar el 1.51% en el momento de que fue vendida al capital privado, como puede verse en el Cuadro 1.
Representa un porcentaje bajo y ni por asomo atenta contra unas finanzas sanas, ya que si las comparamos con los gastos de operación y mantenimiento, los porcentajes también son menores: equivalen al 3.35% en 1988 y al 2.36% en 1990.
En ese tiempo no había constituido un fondo especial para el pago de dichas prestaciones, pero sí una cuenta especial nada despreciable por su monto, la Reserva para Contingencias, que en 1988 se componía de poco más de 528 millones de pesos. Dos años después, en 1990 casi duplicaría su monto al sobrepasar los mil millones de pesos, aunque en porcentajes representaría tan solo el 9.20% de los ingresos totales de ese año.
  
CUADRO 2. TELMEX. INTEGRACIÓN DEL FONDO EN FIDEICOMISO Y APORTACIONES. Miles de pesos
AÑO
RESERVA PARA CONTINGENCIAS
FONDO EN FIDEICOMISO
SUMA RESERVA Y FONDO
APORTACIONES AL FONDO
1988
528,015

528,015

1989
771,701

771,701

1990
1,040,892
244,000
1,284,892

1991
1,152,378
807,318
1,959,696

1992
987,146
1,929,827
2,916,973

1993
1,203,296
3,537,475
4,740,772
886,079
1994
1,369,530
5,256,228
6,625,758
967,329
1995
1,849,037
9,742,356
11,591,393
1,301,864
1996
2,154,508
15,024,933
17,179,441
1,870,390
1997
2,275,749
22,327,907
24,603,656
1,056,508
1998
2,713,976
27,562,668
30,276,644
3,188,158
1999
3,013,232
40,557,998
43,571,230
2,369,823
2000
3,387,388
44,215,005
47,602,393
1,807,562
2001
3,556,858
54,056,488
57,613,346
4,894,966
2002
4,161,394
59,270,166
63,431,560
4,938,263
2003

79,380,892
79,380,892
7,995,787
2004

100,325,849
100,325,849
1,649,066
2005

114,663,556
114,663,556
59,096
2006

138,648,542
138,648,542
90,939
2007

156,979,097
156,979,097
64,935
2008

145,475,893
145,475,893
4,321,922
2009

163,995,375
163,995,375
5,751,947
2010

180,580,128
180,580,128
289
2011

184,546,619
184,546,619
0
2012

196,734,883
196,734,883
0
2013

198,457,293
198,457,293
0
2014

207,849,480
207,849,480
0
2015

179,598,149
179,598,149
 0
2016

177,381,621
177,381,621
0
Fuente: TELMEX. Informes Anuales. Varios años


CUADRO 3. PAGOS DE PENSIONES Y ANTIGUEDADES, Y PROCEDENCIA DE LOS RECURSOS. Cifras en miles de pesos
AÑO
RESERVA MÁS FONDO
PAGO DE PENSIONES Y ANTIGUEDADES
PROCEDENCIA DEL DINERO EMPLEADO PARA EL PAGO DE PENSIONES Y ANTIGUEDADES
DE LA RESERVA PARA CONTINGENCIAS O DE LOS INGRESOS ORDINARIOS
SACADO DEL FONDO EN FIDEICOMISO
1988
528,015
83,925
83,925

1989
771,701
125,667
125,667

1990
1,284,892
170,651
170,651

1991
1,959,696
301,662
301,662

1992
2,916,973
391,020
391,020

1993
4,740,772
436,845
436,845

1994
6,625,758
529,442
529,442

1995
11,591,393
718,651
718,651

1996
17,179,441
943,920
943,920

1997
24,603,656
1,262,315
1,262,315

1998
30,276,644
1,571,637
1,571,637

1999
43,571,230
1,984,800
1,984,800

2000
47,602,393
2,495,882
2,495,882

2001
57,613,346
3,041,014
3,041,014

2002
63,431,560
3,649,438
3,649,438

2003
79,380,892
4,155,880
4,155,880

2004
100,325,849
4,818,236
4,818,236

2005
114,663,556
5,435,313
204,100
5,231,213
2006
138,648,542
6,160,882
184,736
5,976,146
2007
156,979,097
7,283,118
159,139
7,123,979
2008
145,475,893
8,641,448
194,437
8,447,011
2009
163,995,375
9,344,295
215,298
9,128,997
2010
180,580,128
10,616,811
6,438,985
4,177,826
2011
184,546,619
12,182,699
11,472,579
710,120
2012
196,734,883
14,331,974
11,419,974
2,912,000
2013
198,457,293
16,350,844
10,655,844
5,695,000
2014
207,849,480
17,312,478
12,112,478
5,200,000
2015
179,598,149
18,190,426
19,929
18,170,497
2016
177,381,621
21,002,775
22,705
20,980,070
Fuente: TELMEX. Informes Anuales. Varios años


















































II     Las pensiones después de crearse el fondo y de separarse la telefonía celular

Con la privatización de Telmex hubo un cambio importante al crearse el Fondo en Fideicomiso,  comúnmente llamado Fondo de Pensiones. Inició con 244 millones de pesos en 1990, que se sumaban a los 1,040,892,000 millones de la Reserva para Contingencias. Y si bien observamos que esta última declinó en su proporción con respecto a los ingresos totales, ahora el monto total de dinero destinado para el pago de las pensiones y las antigüedades integraba tanto lo que había en la Reserva para Contingencias como en el Fondo de Pensiones, que en 1990 alcanzaba la cifra de 1,285 millones de pesos, equivaliendo al 11.36% de los ingresos totales (Cuadro 1).

CUADRO 4. CAPITAL SUSTRAÍDO A TELMEX EN LAS SEPARACIONES DE LA TELEFONÍA CELULAR Y LA INTERNACIONAL. Miles de pesos
AÑO
VALOR GLOBAL DE LOS BIENES DE TELMEX ANTES Y DESPUÉS DE LA SEPARACIÓN DE TELCEL

AÑO
VALOR GLOBAL DE LOS BIENES DE TELMEX ANTES Y DESPUÉS DE LA SEPARACIÓN DE TELMEX INTERNACIONAL
1999
215,557,865

2006
264,029,777
2000
156,886,061

2007
172,429,125
DIFERENCIA TRANSFERIDA
58,671,804

DIFERENCIA TRANSFERIDA
91,600,852
Fuente: TELMEX. Informes anuales, varios años
Estos resultados nos muestran que desde el primer año en que se privatizó la empresa, bajó el monto total de la reserva de dinero destinado al pago de las pensiones y antigüedades. Al año siguiente, 1992, la suma de estos dos aspectos comparada con los ingresos totales tuvo un ligero incremento, pues pasó del 11.36% de 1990 al 12.04%, pero todavía estaba por debajo del porcentaje que representaban antes de la privatización, en 1988. Fue, además, a principios de esta década cuando se sustrae lo mejor de la materia de trabajo relacionada con la comunicación de datos y pasa a manos de Uninet y Red Uno.
Sin embargo, a pesar de que el Fondo en Fideicomiso comenzó desde 1990, todavía Telmex decidió mantener la Reserva para Contingencias hasta el año 2002, que estaba formada por 4 mil 161 millones de pesos, cantidad muy ínfima, pues durante esos 12 años los directivos de la empresa decidieron inyectar fuertes cantidades de dinero en el Fondo, de tal manera que para ese mismo año este último acumulaba 59 mil 270 millones de pesos (Cuadro 2). Sumados el Fondo y la Reserva alcanzaron la cifra de 63 mil 432 millones de pesos. Durante todo este tiempo e incluso hasta 2004, las pensiones y las primas de antigüedad  de los telefonistas sindicalizados y de confianza jubilados (más los que sacaban su antigüedad estando activos) se pagaban sin tocar el Fondo, es decir, Telmex lo pagaba de los ingresos que cada año tenía. Representaban apenas entre el 1.5% y el 3.5% de sus ventas totales.
La primera vez que Telmex empezó a sacar dinero del Fondo para pagar pensiones y antigüedades fue en 2005; en total pagó $5,435,313,000.00, de los cuales $204,100,000.00 eran pagos directos y $5,231,213,000.00 se pagaron haciendo uso del Fondo. Estos pagos representaban el 3.34% de sus ingresos totales.
En este período cabe hacer notar que los dueños de Telmex toman la decisión de separar la telefonía celular en una empresa distinta. Constituye la primera gran división de Telmex y se produce en el año 2000; provocando una disminución de las ventas totales de Telmex, pues de venir aumentando los años previos a esta decisión entre 10 mil y 18 mil millones de pesos cada año, entre 1999 y 2000 solo aumentaron seis mil millones de pesos. De hecho, la separación de la telefonía celular significó para Telmex una pérdida de casi 59 mil millones de pesos del valor global de sus bienes (o sea, de sus activos).
Pero también la crisis cíclica de la economía mundial de los años 2000-2001 y consiguientemente de la economía mexicana se refleja en los resultados de las ventas totales de Telmex. De venir creciendo en porcentajes del 15.5%, 28.85% y 23.11% en 1997, 1998 y 1999, respectivamente, para el año 2000 solo crecen 6.34%; en 2001 crecerán 8.33%; en 2002, 1.7% y en 2003, 3.53%. Será hasta 2004 que los ingresos de Telmex tienen un aumento importante.
¿Cómo evoluciona lo relativo a las pensiones? El monto total de dinero en el Fondo pasó de 47.6 miles de millones de pesos en 2000 a 138.6 miles de millones en
CUADRO 5. EVOLUCIÓN DEL FONDO EN FIDEICOMISO Y FUENTES DE ALIMENTACIÓN. Cifras en miles de pesos
AÑO
FONDO CONSTITUIDO AL INICIO DEL AÑO
RENDIMIENTO PROYECTADO DE LOS ACTIVOS DEL PLAN
UTILIDAD (PÉRDIDA) ACTUARIAL
APORTACIONES AL FONDO EN FIDEICOMISO
PAGOS CON CARGO AL FONDO
FONDO CONSTITUIDO AL FINAL DEL AÑO
1990
 244,000
ND
 ND

244,000
1991
ND
ND
ND
0

807,318
1992
ND
ND
ND
0

1,929,827
1993
ND
ND
ND
886,079

3,537,475
1994
ND
ND
ND
967,329

5,256,228
1995
ND
ND
ND
1,301,864

9,742,356
1996
ND
ND
ND
1,870,390

15,024,933
1997
ND
ND
ND
1,056,508

22,327,907
1998
ND
ND
ND
3,188,158

27,562,668
1999
ND
ND
ND
2,369,823

40,557,998
2000
ND
ND
ND
1,807,562

44,215,005
2001
ND
ND
ND
4,894,966

54,056,488
2002
57,137,707
-2,805,804
ND
4,938,263

59,270,166
2003
61,629,119
4,563,942
5,192,044
7,995,787

79,380,892
2004
83,500,760
5,781,889
9,394,134
1,649,066

100,325,849
2005
103,666,700
6,897,857
9,271,116
59,096
-5,231,213
114,663,556
2006
122,093,753
8,037,370
17,188,949
90,939
-5,976,146
138,648,542
2007
143,585,989
9,585,397
10,866,755
64,935
-7,123,979
156,979,097
2008
156,979,097
15,571,525
-22,949,640
4,321,922
-8,447,011
145,475,893
2009
145,475,893
17,524,795
4,371,737
5,751,947
-9,128,997
163,995,375
2010
163,995,375
19,632,161
1,130,129
289
-4,177,826
180,580,128
2011
180,580,128
21,665,379
-16,988,768
0
710,120
184,546,619
2012
184,546,619
22,957,166
-7,856,902
0
-2,912,000
196,734,883
2013
193,584,518
17,809,775
-7,242,000
0
-5,695,000
198,457,293
2014
198,457,293
18,163,483
-3,571,296
0
-5,200,000
207,849,480
2015
207,849,480
18,248,336
-28,329,170
0
-18,170,497
179,598,149
2016
179,598,149
15,621,747
3,141,795
0
-20,980,070
177,381,621
ND: No Disponible
Fuente: TELMEX. Informes Anuales. Varios años
2006, siendo el año 2003 cuando Telmex más inyectó dinero al Fondo, alcanzando casi los 8 mil millones. En los años siguientes las aportaciones vendrían de más a menos, pues en 2004 fueron de 1.6 mil millones de pesos, en 2005 tan solo de 59 millones y en 2006 de 90 millones de pesos (Cuadro 3). Podemos entonces deducir que es hasta 2003 que Telmex alimenta de manera sustancial el Fondo para el pago de pensiones y antigüedades, lo que quiere decir que, en adelante, el dinero que en la vida laboral creamos para ir alimentando la bolsa del pago de las pensiones y antigüedades se lo llevaron los dueños de Telmex a otro lado.


III    Las separaciones de Telcel y Telmex Internacional

Diez años después de que Telmex pasara a manos del capital privado, en el año 2000 se divide la telefonía celular en una nueva empresa sustrayendo lo que vendría a ser el segmento más rentable y lucrativo de las telecomunicaciones. Anteriormente era una subsidiaria de Telmex, Radiomóvil Dipsa, quien se encargaba de este incipiente servicio y cuyos trabajadores directos no pertenecían al Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana, aunque en éste recaía la operación y mantenimiento de toda la infraestructura técnica que soporta la telefonía celular. Con la creación de Telcel se consuma esta separación del personal, ya que mediante la imposición del sindicato cetemista pasan a formar un sindicato blanco bajo control de esta central sindical.
Esto provoca un hecho peculiar. Telcel disfruta las ventajas de vender la comunicación celular pero sin hacerse responsable de las prestaciones contractuales del personal del STRM que justamente se encarga de instalar, operar y mantener a punto la infraestructura física de telecomunicaciones para el transporte de la telefonía celular, entre ellas, el pago de las primas de antigüedad y de sus pensiones. De esta manera, Telcel está montada sobre el trabajo productivo de los telefonistas que pertenecen a Telmex pero sin pagar un solo centavo sobre las obligaciones contractuales. Esta es una de las razones que explican los altos márgenes de ganancia que tiene, pues hace recaer estos costos sobre una empresa distinta: Telmex.
 Y lo mismo sucede con la separación de Telmex Internacional en 2007. Un año antes el valor total de los bienes de Telmex era de poco más de 264 mil millones de pesos, pero al separarse el negocio internacional se redujo a más de 172 mil millones de pesos, lo que indica que a Telmex Internacional se transfirieron casi 91 mil 601 millones de pesos (Véase Cuadro 4). Del esfuerzo laboral de los telefonistas de varias generaciones salió el capital para comprar y/o instalar los negocios en América Latina; pero se eximió a Telmex Internacional, al igual que a Telcel, de su corresponsabilidad en la aportación del fondo para las jubilaciones de esas generaciones de telefonistas que hicieron posible el florecimiento y consolidación de tales empresas.
También es por estos años que se produce otro cambio fundamental en la estructura corporativa. En 2010 América Móvil, ahora la joya de la corona, se convierte en la columna vertebral al comprar las acciones en circulación de Carso Global Telecom, quien poseía la mayoría de las acciones de Telmex, y la mayoría de las acciones de Telmex Internacional, para concentrar el 97.5% de estas últimas al año siguiente[3]. De esta manera, Telmex y Telmex Internacional pasan a ser empresas subsidiarias de América Móvil; el resultado final es que en Telmex se concentra la infraestructura de telecomunicaciones que hace posible el funcionamiento de las tres empresas.

Por su parte, el Fondo en Fideicomiso alcanzó su mayor inyección en 2003, cuando llegó a casi 8 mil millones de pesos, como decíamos más arriba. Pero un año después solo se le aportaron casi mil 700 millones. De 2005 a 2007 las aportaciones anuales bajaron todavía mucho más, pues ninguna de ellas rebasaba los cien millones de pesos. Todavía en los dos años siguientes aportaron al Fondo entre 4 y 6 mil millones de pesos, pero en 2010 solo inyectaron 289 mil pesos. Esa  fue la última vez que Telmex aportó nuevo capital para el Fondo en Fideicomiso, pues en adelante el Fondo se alimentaría casi exclusivamente del rendimiento de los intereses en que se encuentra invertido, es decir, que los dueños del negocio usaron la masa de dinero de esa prestación contractual que cada año creamos en la vida laboral para consolidar ese nuevo perfil corporativo. No cabe duda que la situación actual que vivimos con respecto al fondo de pensiones se definió desde 2007.

IV     El período actual

En el año 2010, cuando prácticamente se dejó de fondear el fideicomiso, se pagaron 10.6 mil millones de pesos por pensiones y antigüedades: 4.2 mil millones se tomaron del Fondo y 6.4 mil millones de pesos con los ingresos ordinarios de la empresa. Y así se procedió hasta el año 2014, con la mayor parte de los pagos desembolsados de los ingresos ordinarios. Pero esta situación se invirtió en 2015. De 18.2 mil millones que se pagaron, solo $19,919,000 se hicieron con los ingresos ordinarios de Telmex y casi 18.2 mil millones los sacó del Fondo en Fideicomiso. Al año siguiente sería lo mismo: de 21 mil millones de pesos pagados por pensiones y antigüedades, 22 millones 705 mil pesos se cubrieron con los ingresos ordinarios y 20 mil 980 millones con dinero del Fondo.
Si a esto le sumamos que en 7 años el Fondo se venía incrementando solamente con los rendimientos que pagan las instituciones financieras donde se encuentra invertido, era lógico que vinera de más a menos, como se puede ver en la Gráfica 2 y los Cuadros 3 y 5.
CUADRO 6. INGRESOS DE TELMEX Y DE AMÉRICA MÓVIL, 1988-2016. Miles de pesos
TELÉFONOS DE MÉXICO
AMÉRICA MÓVIL
AÑO
INGRESOS TOTALES
PORCENTAJE DE VARIACIÓN
GASTOS DE OPERACIÓN Y MANTENIMIENTO
PORCENTAJE DE VARIACIÓN
UTILIDAD DE OPERACIÓN
PORCENTAJE DE VARIACIÓN
INGRESOS DE AMÉRICA MÓVIL
SUMA DE INGRESOS TELMEX MÁS AMÉRICA MÓVIL
1988
3,617,349

2,508,632

1,108,717


3,617,349
1989
5,565,213
53.85
3,718,774
48.24
1,846,439
66.54

5,565,213
1990
11,312,811
103.28
7,229,105
94.39
4,083,706
121.17

11,312,811
1991
16,273,043
43.85
9,167,892
26.82
7,105,151
73.99

16,273,043
1992
20,704,655
27.23
11,718,546
27.82
8,986,109
26.47

20,704,655
1993
24,601,560
18.82
14,319,691
22.20
10,281,869
14.42

24,601,560
1994
29,213,112
18.74
16,787,598
17.23
12,425,514
20.85

29,213,112
1995
41,679,206
42.67
26,641,225
58.70
15,037,981
21.03

41,679,206
1996
52,713,937
26.48
35,875,415
34.66
16,838,522
11.97

52,713,937
1997
60,723,871
15.20
39,693,706
10.64
21,030,165
24.89

60,723,871
1998
78,240,965
28.85
48,513,513
22.22
29,727,452
41.36

78,240,965
1999
96,320,586
23.11
60,077,762
23.84
36,242,824
21.92

96,320,586
2000
102,431,319
6.34
62,727,519
4.41
39,703,800
9.55

102,431,319
2001
110,966,940
8.33
68,375,344
9.00
42,591,596
7.27
43,721,656
154,688,596
2002
112,859,717
1.71
73,242,594
7.12
39,617,123
-6.98
57,461,382
170,321,099
2003
116,847,959
3.53
77,309,468
5.55
39,538,491
-0.20
85,941,000
202,788,959
2004
138,801,957
18.79
95,146,064
23.07
43,655,893
10.41
134,747,000
273,548,957
2005
162,948,104
17.40
114,253,932
20.08
48,694,172
11.54
182,153,000
345,101,104
2006
175,006,123
7.40
126,715,491
10.91
48,290,632
-0.83
232,222,000
407,228,123
2007
130,767,671
-25.28
86,883,398
-31.43
43,884,273
-9.12
311,579,762
442,347,433
2008
124,105,235
-5.09
84,362,266
-2.90
39,742,969
-9.44
345,654,908
469,760,143
2009
119,100,212
-4.03
84,736,153
0.44
34,364,059
-13.53
384,711,031
503,811,243
2010
113,563,365
-4.65
85,146,144
0.48
28,417,221
-17.31
494,292,313
607,855,678
2011
112,066,058
-1.32
85,483,970
0.40
26,582,088
-6.46
553,235,446
665,301,504
2012
106,078,684
-5.34
87,324,251
2.15
18,754,433
-29.45
668,990,961
775,069,645
2013
105,593,250
-0.46
88,807,950
1.70
16,785,300
-10.50
680,507,771
786,101,021
2014
106,952,546
1.29
89,304,079
0.56
17,648,467
5.14
741,309,274
848,261,820
2015
100,712,158
-5.83
88,772,562
-0.60
11,939,596
-32.35
793,504,469
894,216,627
2016
100,872,524
0.16
93,079,613
4.85
7,792,911
-34.73
874,539,964
975,412,488
Fuente: Informes Anuales de Telmex y América Móvil. Varios años

La Gráfica 3 es ilustrativa de la disminución del dinero habido en el Fondo en Fideicomiso a partir de 2014, más acusada si consideramos los porcentajes de variación de dicho fondo con respecto al año anterior, como se muestra en la Gráfica 4, donde sobresalen los porcentajes negativos en los años 2015 y 2016.
Los dueños de Telmex y de América Móvil sabían que la cantidad de compañeros a jubilarse iba a aumentar de manera importante en estos últimos años y sobre todo entre 2018 y 2019 porque los años en que entró más personal de nuevo ingreso a Telmex fue en 1987 y 1988. Por consiguiente, se iba a requerir de más dinero para el pago de estas antigüedades y pensiones. Pero, contrariamente a esta necesidad, es cuando menos dinero se le ha inyectado al Fondo, lo que equivale a una política de estrangulamiento para hacer entrar en crisis esta prestación.

 Pero aquí cabe la pregunta. ¿Y cómo están los ingresos de Telmex para ver si está en condiciones de fondear? Por los datos del Cuadro 6 sabemos que, antes de que se escindiera Telmex, sus ventas totales ascendían a poco más de 96 mil millones de pesos y que al año siguiente cuando se produce la escisión de Telcel, suben a 102.4 miles de millones de pesos. En adelante, sus ingresos ya no crecerían en las magnitudes como lo había hecho antes de 2000. Incluso podemos ver que fueron aumentando hasta llegar a 175 miles de millones de pesos en 2006, para disminuir progresivamente de 2008 hasta 2016, cuando fueron de 100.8 miles de millones de pesos, es decir, que en 10 años sus ingresos se redujeron casi 75 mil millones de pesos (42.36% menos). Las causas fundamentales de esta drástica reducción de los ingresos de Telmex consistieron en la separación de América Móvil y de Telmex  Internacional, del impacto negativo de la crisis mundial de 2009 y de la política de estrangulamiento de Telmex promovida por el Gobierno Federal, auspiciada sobre todo por el Grupo Televisa.
Cuanto más necesario era robustecer el Fondo en Fideicomiso, menos ingresos llegaban a Telmex, mayores fueron sus gastos de operación y mantenimiento, y menor su utilidad de operación. Es de extrañar que frente a este difícil panorama sus gastos llegaran a ser casi iguales a sus ingresos, de tal forma que para 2016 su utilidad neta fuera negativa. Y frente a este entorno, pagar 21 mil millones de pesos por antigüedades y pensiones significa una fuerte cantidad y pareciera que tanto los dueños como los funcionarios de Telmex e incluso la dirección sindical del STRM tuvieran razón al tratar de impedir que los telefonistas activos no se jubilen. Pero no es así.

La presión ejercida del Grupo Televisa y desde el poder del Estado ha llevado a Telmex a esta penosa situación, pero también la orquestaron los dueños de Telmex al separar la crema y nata de las telecomunicaciones en dos empresas diferentes, al hacer recaer los costos de la instalación, operación y mantenimiento de la infraestructura material y tecnológica de las telecomunicaciones en Telmex, al llevarse una parte importante de los bienes de Telmex a las subsidiarias como RESA, FYCSA, etcétera y al no hacer corresponsables a todas estas empresas de mantener el Fondo del Fideicomiso con los suficientes recursos. Bien dice el refrán, que nadie sabe para quién trabaja. Los telefonistas que laboran para Telmex mantienen a punto la infraestructura para que América Móvil recoja los frutos de dicho trabajo. Prueba de ello son sus enormes ingresos: cinco años después de escindida, AMX sobrepasaba los ingresos de Telmex, en 2005; en 2007 duplicaba los de Telmex, en 2009 los triplicaba; en 2011 los quintuplicaba y así sucesivamente hasta ser casi ocho veces más en 2016, mientras que Telmex iba en declive (Véase Cuadro 6 y Gráfica 5).
 Hasta antes de 2007 el pago de pensiones y antigüedades representaba una cantidad no mayor al 4% de los ingresos totales de Telmex, pero después de ese año esta proporción se elevó hasta el 21%. Sin embargo, esta manera de ponderar el costo de las pensiones es errónea, pues debemos compararla contra los ingresos totales de América Móvil porque se sigue alimentando del esfuerzo de los trabajadores que laboran en Telmex. De esta forma, para el año 2016 el pago de las pensiones y antigüedades representará apenas el 2.15% de las ventas totales de AMX.

Telmex sigue siendo la entidad sobre la que descansa la infraestructura material y tecnológica de gran parte de las telecomunicaciones del país. Su estancamiento o peor aún, su descapitalización y crisis profundizará la desindustrialización de la economía nacional que se viene presentando desde la aplicación de las políticas neoliberales. La resolución del gobierno federal a través del IFT en el sentido de nuevamente partirla en dos, bajo un entorno regulatorio que facilita que los restantes monopolios de las telecomunicaciones sigan sin realizar fuertes inversiones de capital en el sector, y que impide que Telmex pueda entrar al negocio de la televisión, agravará la situación de Telmex, por lo que a todas luces es inoperante volverla a partir.
 Todo parece indicar que tocará a los trabajadores agrupados en el Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana y a las restantes asociaciones de trabajadores existentes impedir este nuevo golpe para no solo preservar las pensiones jubilatorias y los restantes los derechos contractuales sino además, para darle certeza futura a Telmex, si es que la dirección sindical no se dobla ante la empresa. Y en lo que respecta al Fondo en Fideicomiso, además de que los dueños deben restituir los grandes montos de dinero de esta prestación contractual que se han llevado para consolidar las empresas que desprendieron de Telmex, tienen que continuar alimentando este Fondo ya que Telmex sigue brindando la infraestructura de la cual abrevan las demás.
Abril de 2018


[1] Fallece el 21 de junio de 1997
[2] El denominado “Sindicato Progresista de Comunicaciones y Transportes de la República Mexicana”, que en el año 2010 agrupaba al 87% de los trabajadores de Telcel.
[3] Véase TELMEX. Informe Anual 2010, p. 49

martes, 30 de enero de 2018

De lo perdido y lo vivido en 2017


A manera de balance


  2017 va a pasar en la historia de los telefonistas como el año de las prórrogas del emplazamiento a huelga. Fue la táctica empleada por Hernández Juárez para encarar la partición de Telmex. Sin embargo, lo que ha definido el rumbo del conflicto no son las prórrogas sino dos movilizaciones en particular: la primera, el mitin realizado el 26 de julio de 2017 junto con la política de alianzas orquestada por el dilatado líder, donde se patentó el apoyo del sindicalismo y de las organizaciones sociales activas, junto con el respaldo previo del Congreso del Trabajo y el involucramiento del Secretario de Trabajo; y la segunda, la falta colectiva del 5 de septiembre, que produjo el encuentro del Ejecutivo con el principal dueño de Telmex y el STRM, donde el Sr. Slim se pronunció por el respeto a nuestros derechos y a la integridad del sindicato, aunque cabe resaltar que no lo hizo contra la partición de Telmex.
Ya veremos si en plena carrera por la presidencia de la República el capítulo final termina con el desistimiento de la separación o partición de Telmex, o si ésta se divide pero con el respeto de los derechos, de la plantilla de telefonistas y de la interlocución del STRM, o con el prolongamiento del conflicto hasta que el nuevo Presidente esté en condiciones de negociar con las principales empresas de telecomunicaciones, incluido Grupo Carso y el sindicato mismo.
Mientras tanto, la ofensiva contra nuestra materia de trabajo y contra el sindicato mismo durante 2017 nubló una serie de afectaciones a los telefonistas. En el terreno económico, las afectaciones fueron las siguientes:
1.    Empezamos el año perdiendo nuevamente 1.53% de nuestro salario tabulado por el impuesto a la parte no exenta del fondo de ahorro. La decisión del IFT sobre la separación funcional le dio a los dueños de Telmex y al  cuajado líder el pretexto perfecto para ya no insistir en la demanda contra dicho impuesto.
2.    Pérdida neta del 21% del reparto de utilidades por las afectaciones que tuvo Telmex por las imposiciones tarifarias del IFT.
3.    Pérdida aproximada del 1.5% de nuestro salario tabulado que se embolsó el mago de los seguros sindicales, el Sr. Macooley.
4.    Lo que se perdió de la revisión salarial para el control de los delegados y convencionistas (gastos de asambleas y convenciones y por revisión salarial) y para los negocios de dudosa rectitud en la remodelación y construcción de edificios sindicales que benefician a algunos miembros de la familia real. Todo esto equivale a 0.5% del aumento salarial.
La suma de estas pérdidas equivale al 3.53% del salario tabulado que, restado del 5.2% que tuvimos de aumento salarial el 25 de abril (4.2% directo al tabulador y 1% en prestaciones), al final nos quedaba solamente un 1.67% de aumento al tabulador. Este micro aumento terminó desvaneciéndose por el impacto de la inflación que, por ejemplo, en el caso de las gasolinas pasó de $14.81 la Premium en diciembre de 2016 a $18.48 un año después, en diciembre de 2017.
En el plano sindical se acentuó la represión de parte del Secretario General hacia las voces discrepantes. No solo se conserva el clima de control autoritario mediante la suspensión de los derechos sindicales a los compañeros que se atreven a criticar la política empresista del eterno Secretario, sino que se acentuó con la expulsión y rescisión del contrato laboral de la mayoría de los miembros del Comité Ejecutivo Nacional del sindicato democrático que tienen los trabajadores de la Caja de Ahorro de los Telefonistas.
Mientras que se inflan enormemente los costos de la construcción de las nuevas instalaciones de la Caja de Ahorro de los Telefonistas en beneficio de los familiares del Secretario General, por el otro lado la enorme, escandalosa y gigantesca proliferación de las empresas contratistas y subcontratistas que se exhibió con toda su fuerza a mediados de año cuando Telmex impulsó en los hechos la separación funcional de la planta externa, reveló el gran daño que ha provocado en nuestra materia de trabajo y en la fuerza del sindicato.
Esta pérdida de materia de trabajo que solapó e impulsó el mismo Secretario General y su equipo más cercano de familiares y comisionados, tanto en la vía de los hechos como en las negociaciones de los últimos 20 años, debilitó tanto al sindicato y particularmente a la investidura del Secretario General mismo, que Telmex olímpicamente lo dejó fuera de las negociaciones con el IFT a fines de 2016 y comienzos de 2017, y que los dueños de Telmex hubieran impulsado desde el IFT la partición de la empresa, como el mismo Hernández Juárez reconociera a mediados de año. Aunque derivado de la falta colectiva el Sr. Slim se pronunció por el respeto a nuestros derechos y a la interlocución del STRM en la negociación que tuvieron a fines de noviembre con el Ejecutivo, sin embargo no se pronunció contra la separación funcional, como lo detallamos en otro artículo de este número.
Si además de convocar al movimiento social a solidarizarse en nuestra próxima revisión contractual, el Secretario General dejase de controlar al sindicato con el garrote en la mano contra las voces que podemos opinar distinto a él, y si respetara los mecanismos democráticos de la vida interna, el sindicato se vería fortalecido en su lucha por evitar la partición de Telmex.
Lo que hicieron los directivos de Telmex a mediados de año en el sentido de avanzar en los hechos hacia la partición de la empresa no debemos olvidarlo. ¿Ya dieron marcha atrás? ¿Ya dejaron de contratar personal para Macronet? ¿Ya dejaron de vender en línea? ¿Ya desactivaron a las filiales en las contrataciones? Si no es así, esto es lo urgente a resolver. La revisión contractual debiera ser el momento para lograr una reducción sensible del peso de las filiales y para rescatar esa gran cantidad de materia de trabajo perdida por la sumisión a los intereses de los dueños de Telmex.

De prórrogas y partidas de m…ateria de trabajo


PRÓRROGAS

EMPLAZAMIENTO A HUELGA PARA EL 25 DE ABRIL DE 2017
1
PRÓRROGA PARA EL 20 DE MAYO
2
PRÓRROGA PARA EL 1 DE JUNIO
3
PRÓRROGA PARA EL 29 DE JUNIO
4
PRÓRROGA PARA EL 25 DE SEPTIEMBRE
5
PRÓRROGA PARA EL 18 DE OCTUBRE
6
PRÓRROGA PARA EL 29 DE NOVIEMBRE
7
PRÓRROGA PARA EL 25 DE ABRIL DE 2018
Fue el 6 de marzo de 2017 que el IFT resolviera la partición de Telmex en dos empresas. Esto motivó que el Secretario General del Sindicato de Telefonistas promoviera un doble emplazamiento a huelga para el 25 de abril de 2017: uno por la revisión salarial y otro, por violaciones al contrato colectivo, para presionar contra la decisión del IFT en torno a la partición de Telmex. Desde que el IFT abrió fuego en marzo, se vivió una etapa donde se nos hizo creer que eran las otras empresas de telecomunicaciones, particularmente Televisa y el Presidente, quienes empujaban en esta dirección. Así llegó el 25 de abril y las negociaciones para la revisión salarial tuvieron que prorrogarse otras dos semanas para que terminaran el 16 de mayo con la “última y definitiva propuesta” bajo la intervención del Secretario de Trabajo y con una declaración por parte de Hernández Juárez de que la empresa rechazaba la separación funcional, el contrato colectivo se respetaba íntegramente, se reconocía al sindicato como el legítimo representante de los trabajadores y no habría ninguna afectación a los derechos de los activos y jubilados. Corría ya la primera prórroga fijada para el 20 de mayo. Aquí se anunció el apoyo del Congreso del Trabajo contra la partición de Telmex.
Vendría una segunda y tercera prórrogas, una de vencimiento al 1 de junio y la otra para el 29 de dicho mes. Pero justo un día antes, el Secretario General denunciaba que “quien realmente incluyó en el ánimo del Ifetel (para la partición de Telmex), fue la empresa para ir en esa dirección”. Esto abrió una etapa distinta, el segundo capítulo de esta confrontación.
Se emite una cuarta prórroga con vencimiento al 25 de septiembre. ¿La razón de esta fecha? El cambio de director en el Instituto Federal de Comunicaciones; por otra parte, para esperar la resolución de la Suprema Corte ante el amparo sindical interpuesto, la plenaria del IFT y para la negociación entre el Secretario de Trabajo y el IFT sobre la afectación a los derechos laborales.


En esas semanas el IFT resuelve a favor de Telmex las Tarifas sobre el uso de su red y prepara una resolución sobre los costos de interconexión, pero le da largas a su definición sobre la no partición de Telmex, siendo acusada de que estaba politizando el conflicto. Nuevamente el longevo Secretario General remachaba el 12 de julio: “Tengo que decirles con toda claridad que la empresa es la más interesada en que se dé la separación funcional de Telmex”. Acto seguido, iniciaba la aplicación de una serie de medidas centradas en la solicitud de solidaridad tanto nacional como internacional y la realización de una marcha nacional el 26 de julio, mientras que al interior del sindicato pedía que no se jubilaran los compañeros y preparaba una asamblea de socios de la Caja de Ahorro de los Telefonistas para primero expulsar y después despedir a casi la totalidad del Comité Ejecutivo democrático, como lo hizo posteriormente. Bajo el cobijo de la solidaridad de otros sindicatos y organizaciones de izquierda, exhibía el garrote de la represión contra la disidencia de la CATSCAP.
Mientras tanto, los dueños de Grupo Carso no perdían tiempo, avanzando en los hechos en la partición de Telmex, produciendo un desabasto “gigantesco” en todos los almacenes, así calificado por el Secretario General, vaciando de importantes artículos las tiendas Telmex, contratando personal por fuera del STRM para la nueva marca “Macronet”, vendiendo por Internet a bajos precios una buena cantidad de los productos que antes se vendían en las propias sucursales, autorizando que las filiales pudieran hacer contratación directa de líneas y de ladaenlaces sin mediación de Telmex, etc. En una palabra, partición de Telmex a todo vapor.

En respuesta, Hernández Juárez impulsa la falta colectiva, que se realiza el 5 de septiembre y emite otro amparo contra la separación funcional. Bien “radicaloso”, “estalla” otras dos prórrogas más: la quinta, con vencimiento al 18 de octubre, ante la suspensión de actividades de la Secretaría de Trabajo motivada por los efectos del terremoto del 19 de septiembre y la sexta, para el 29 de noviembre.
Al parecer, este segundo capítulo marcado por la confrontación entre el STRM y los dueños de Telmex se cierra a fines de noviembre cuando por segunda vez Telmex coincide “con el sindicato” en que la separación funcional no es la vía adecuada y cuando se produce una reunión con el Presidente, Carlos Slim, el Secretario de Trabajo y el propio Hernández Juárez donde Slim “se compromete a respetar los derechos y la integridad del sindicato” y a gestionar una negociación con el IFT en febrero de 2018 para que considere las propuestas de Telmex y del sindicato. Ante este acuerdo, Hernández Juárez decide prorrogar, pero ahora hasta el 25 de abril de 2018.
Esto es lo que informa el Secretario General, pero no se dice nada del desistimiento de Telmex sobre el desabasto, la contratación de personal para Macronet, la venta de artículos en línea y el trabajo de las filiales para contratar sin Telmex. Aunque en una Circular del Comité Ejecutivo Nacional fechada el 25 de noviembre de 2017 se afirma que “la empresa coincide con el sindicato en que la separación no es la vía adecuada”, sin embargo dos días después Hernández Juárez informa, como dijimos líneas arriba, que tras la reunión con el ejecutivo y el Sr. Slim,  este último no refrendó este punto de vista, sino que lo sesgó hacia el respeto a los derechos laborales y a la integridad del sindicato, lo que deja la puerta abierta para la partición de Telmex. Ya veremos de aquí a la revisión contractual, por un lado, si los dueños de Telmex realmente dieron marcha atrás en la partición de la empresa y, por otro lado, si el Presidente y sus jefes, los televisos y las otras grandes empresas de telecomunicaciones, también desisten de la separación.



Fibra Sindical. Órgano de La Asociación Mexicana de Trabajadores Activos, Jubilados y Pensionados 22 de abril, A.C., afiliada a la Nueva Central de Trabajadores. Comité Editorial: Jorge Zambrano González. (Querétaro, Qro.); Arturo Figueroa Saucedo, (Hermosillo, Son.); Hugo Márquez Madrigal (Lagos de Moreno, Jal.); Jesús Cuevas Ortiz, Melesio Ávalos Méndez, Miguel Ángel Lara Sánchez, Pablo Ángel Lugo Colín,  Ramón E. Félix Vázquez  y C. Benito Méndez Castro (Sección Matriz).
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Expropiar y renacionalizar las telecomunicaciones

a grandes males, grandes remedios





Cerró el año 2017 y la suerte de Teléfonos de México, S.A. aún no está definida, por lo menos para los trabajadores telefonistas. Bajo la dirección de los actuales dueños, queda poco de aquella empresa que existía en 1989, cuando era la responsable principal de mantener las telecomunicaciones en todo el país.
Primero, bajo la presión de los tiburones internacionales de las telecomunicaciones y de la oleada neoliberal, el mercado mexicano de este sector se fragmentó a mediados de los años 90 del siglo anterior, dando entrada a las grandes corporaciones como la Telefónica Española, a Televisa y otras tantas empresas tanto en la comunicación celular como la local e internacional. Es en estos años cuando a través de Red Uno y Uninet le quitan al STRM la materia de trabajo más importante que tiene que ver con la comunicación de datos y los modernos servicios digitales.
Después, en un tercer momento, el Grupo Carso a principios de este siglo separa la telefonía celular de Telmex en una empresa diferente: América Móvil. Posteriormente, en 2007 desprende la telefonía internacional de Telmex y se la lleva a una empresa distinta.
Luego, ya en esta década, Telmex pasa a ser una filial de América Móvil y continúa llevándose trozos importantes de los bienes de Telmex. A los bienes raíces y el parque vehicular, se suma el desprendimiento de otros elementos de la infraestructura de telecomunicaciones que pasan a manos de la empresa RESA.
Y durante todo este período debemos agregar la notable pérdida de materia de trabajo del Sindicato de Telefonistas a manos de las empresas contratistas y subcontratistas, por lo que la afectación a los trabajadores telefonistas es notable.
Es así como llegamos a principios de 2017, cuando se anuncia el golpe más reciente a nuestra materia de trabajo: la partición de Telmex en dos empresas bajo la llamada separación funcional de la planta externa anunciada por el Instituto Federal de Telecomunicaciones y promovida no solo por los televisos y compañía, sino también auspiciada por los dueños de Grupo Carso, es decir, nuestros patrones, según revelaciones del Secretario General a mediados de 2017.
Como podemos ver, lejos estamos del compromiso asumido por los dueños de Telmex cuando se privatizó la empresa, en el sentido de que se iban a respetar los derechos laborales de los telefonistas, en aquel llamado “Convenio de Concertación”. El derecho laboral más importante es nuestra materia de trabajo, porque de ella depende todo: nuestro empleo, las prestaciones, el sindicato mismo, etc., y justo este derecho es el que se ha venido cercenando hasta casi reducirlo a su mínima expresión.
Esto es lo que sucede con Grupo Carso. Pero si vemos al resto de las empresas del ramo, la lucha entre los grandes tiburones ha producido una especie de parasitismo, pues Televisa, Telefónica y las restantes empresas se caracterizan por buscar la ganancia fácil, es decir, presionan al gobierno federal para fijar altas tarifas, eludiendo el compromiso de dedicar grandes cantidades de capital de imversión para desarrollar las telecomunicaciones y buscando el uso gratuito de la infraestructura de Telmex. El Ifetel, la entidad gubernamental que se supone debe encargarse de procurar el desarrollo en el sector, es presa de los intereses mezquinos de estas empresas; se ha convertido en el mazo de las telefónicas para golpearse entre sí y para minar los derechos laborales de los trabajadores de las telecomunicaciones, incluidos los telefonistas.
Bajo los términos de la separación y de los candados fijados en el Título de Concesión, el sector de las telecomunicaciones está condenado al atraso y la mediocridad, pues en aras de favorecer a las empresas creadas después de 1990, le quita el dinamismo y lo sustituye por la rapacidad y la depredación. Está demostrado, pues, que en estos 27 años de privatización, los principales beneficiados han sido los grandes capitales que monopolizan las telecomuni-caciones en nuestro país.
Bajo las riendas del capital privado, las telecomunicaciones en nuestro país han producido supermillonarios a costa de mantener tarifas muy elevadas, de pisotear los derechos laborales y de empobrecer no solo a los trabajadores sino también al sector mismo de telecomunicaciones con el aumento escandaloso del contratismo y el subcontratismo.
Y frente a este nuevo intento por partir a Telmex y perjudicar de nueva cuenta tanto a los telefonistas como al propio desarrollo económico del país, se hace necesario que este sector tan importante se le quite de las manos al capital privado, se le expropie, y se vuelvan a nacionalizar las telecomunicaciones, donde los trabajadores jueguen un papel fundamental en la conducción de los destinos de este sector.



LOS TELEFONISTAS NO QUEREMOS UN PAÍS MILITARIZADO. RECHAZAMOS LA LEY DE SEGURIDAD INTERIOR