lunes, 2 de febrero de 2015

Lo que ganó Carlos Slim en 2014

Fibra Sindical No. 5

Por Miguel Ángel Lara Sánchez


El salario promedio de un telefonista activo bajo el contrato Telmex/STRM anda rondando los $570.00 diarios nominales. Considerando las prestaciones, es poco mayor de $910.00 diarios, pero quitándole un 32% por pago de impuestos, es de alrededor de $620.00. Esta cantidad nos debe alcanzar para comer, vestir, para vivienda, para la educación, la cultura, las actividades deportivas y para las recreativas de toda la familia. Todo, como dice la Constitución, para satisfacer normalmente nuestras necesidades.
Por ello, los telefonistas, y sobre todo, las mujeres, que son las que por lo regular administran el ingreso y el gasto familiares, hacemos magia con esos 620 pesos para tratar de vivir de manera digna.
Sin embargo, con el paso de los años hemos resentido el deterioro creciente de nuestro salario. Hace unos 40 años se comía mejor, se vestía mejor, se vivía en casas más amplias y confortables, y en general la recreación era de mejor calidad.
Pero llegaron los años 80 y la economía se petrolizó; el presidente prestidigitador que se convirtió en perro, López Portillo, nos dijo que nos preparáramos para “administrar la abundancia”. Luego otro presidente, Salinas,  nos dijo que ya habíamos escalado al “primer mundo”; Zedillo nos cargó una deuda eterna para salvar a los banqueros y finalmente los tres últimos presidentes nos hundieron en la peor crisis política y social como no había ocurrido desde la masacre de 1968.
Como La Bartola, esos 620 pesos deben estirarse y estirarse para que alcance. Aunque en realidad ya alcanzan para menos. Hay que soportar los gasolinazos, la devaluación del peso, la inflación real, las millonarias raterías de los diputados, senadores y las de toda la alta burocracia: desde los directores de secretarías, ministros de injusticia  hasta el presidente. En fin, hay que soportar esta pesada carga parasitaria que forma todas las estructuras del Estado. Y de paso, también tenemos que saciar los apetitos de los vividores sindicales. Todo con $620.00
Esto es lo que ocurre al trabajador telefonista. Nuestra vida, como en los mayas, aztecas o toltecas, es el inframundo. Sólo que en estas culturas los muertos eran quienes lo habitaban; pero en el siglo XXI, son los trabajadores asalariados quienes poblamos este submundo.
Distinto es aquél que vive en el mundo que decían los ex presidentes. ¿Quiénes habitan el mundo de la abundancia, del disfrute y la despreocupación por el pan de cada día? Los Servitje, los Azcárraga, Hernández, Larrea, Slim, etc.
En ese otro mundo las cosas son muy diferentes a las nuestras. Sabido es de todos que nuestro principal patrón brinca del primero al segundo lugar entre los millonarios más ricos. Veamos uno de los por qués.
Ya se empieza a publicar en las revistas internacionales lo que ganaron en 2014.[1] Carlos Slim ganó 3,500 millones de dólares, a pesar de los líos regulatorios en que lo ha metido la lucha depredadora por el mercado de las telecomunicaciones y a pesar de la caída de los precios del petróleo. Si los convertimos a pesos,[2] habrá ganado  52 mil 255 millones de pesos en 2014, o sea, $143 millones 164 mil 383 pesos diarios.
Si dividimos este ingreso diario entre las 8 horas que comprenden una jornada normal de trabajo para poderla equiparar con lo que gana un telefonista promedio en una de sus ocho horas de labor, resulta que el Sr. Slim ganó 17 millones 895 mil 548 pesos por hora, mientras que el telefonista de salario medio ganó apenas $77.50.
Comité Editorial: Jorge Zambrano González. (Querétaro, Qro.); Arturo Figueroa Saucedo, (Hermosillo, Son.); Hugo Márquez Madrigal (Lagos de Moreno, Jal.); Jesús Cuevas Ortiz, Melesio Ávalos Méndez, Miguel Ángel Lara Sánchez, Pablo Ángel Lugo Colín,  Ramón E. Félix Vázquez, Rosa María Ortiz Camacho y C. Benito Méndez Castro (Sección Matriz).
Correo de la Asociación:
Los artículos firmados no necesariamente reflejan la opinión del Comité Editorial.
En el mundo real una hora del salario de un trabajador telefonista equivale a una comida corrida en los restaurantes cercanos al edificio central de Telmex en la Colonia San Rafael sin lujos ni disfrutes especiales. .Por el contrario, nuestro patrón alcanzaría a pagar 230,910 comidas corridas con lo que gana en una hora. O también podría comprar con esa cantidad ocho departamentos en la Colonia San Rafael. La multa que a mediados de enero de este año le impuso el IFT de 14.4 millones de pesos la pagaría con lo que gana tan sólo en 48 minutos.
Con lo que percibe el Sr. Slim en una hora se alcanzaría a pagar un salario diario a 255,286 obreros que ganen el mínimo.
Pero existe una pequeña gran diferencia. Lo que gana un telefonista al día es resultado de su trabajo, mientras que lo que gana el Sr. Slim es resultado del trabajo de otros, de sus trabajadores: telefonistas, mese-ras, albañiles, electricistas, petroleros, terceros, etc. Es riqueza apropiada resultado de la explotación del trabajo ajeno.
¿Bajo qué formas, métodos y mecanismos? Es lo que trataremos en el siguiente número.



[1] Ver el portal de Bloomberg en Internet, por ejemplo.
[2] Al tipo de cambio del 13 de enero de 2015, que fue de $14.93 por dólar.

lunes, 24 de junio de 2013

Después de la huelga, las tentativas de represión… pero persiste la negativa al reparto de los remanentes



La huelga que realizaron los 189 trabajadores de la Caja de Ahorro duró nueve días durante los cuales se desató una campaña difamatoria en su contra, encabezada por el Consejo de Administración y por el Secretario General del STRM. La desinformación y mentiras llegaron a tal extremo que lograron sembrar el desconcierto entre los socios y, en el peor de los casos, una franca condena de un sector de telefonistas que, azuzados por representantes y comisionados sindicales, casi promovían la agresión directa a los huelguistas
¿Por qué tanto brinco, estando el suelo tan parejo?
Sabido es que la demanda por el fondo de retiro de los  trabajadores no significaba más del 0.017% de los remanentes que obtuvo la Caja de Ahorro en el ejercicio 2012 y que se gasta más en los regalos a los delegados a la asamblea anual, a las convenciones y otros gastos superfluos que lo que se invertiría en satisfacer las demandas justas de estos trabajadores. Entonces, ¿por qué sucedió que TODO el aparato de control del STRM se volteó en una campaña patronal en contra de 189 trabajadores?
Cabe aclarar que en teoría la Caja de Ahorro tiene una autonomía administrativa y de gobierno aparte de la estructura del STRM y que si bien la mayoría de los socios son telefonistas, nada tendría que ver el secretario general del STRM en la conducción de la Caja. Sin embargo, las cosas andan al revés, como en muchos de los aspectos de la vida de nuestro sindicato. Estamos seguros que nada de lo acontecido durante y después de los 9 días de huelga  (Asambleas de Secretarios Generales y Delegados, conferencias y asambleas de la UNT) hubiera sucedido si el escenario del conflicto hubiera sido otro, pero sucede que la huelga aconteció en el punto neurálgico de un gran negocio que, por decir lo menos, no entrega cuentas claras a sus socios y, “a ojo de buen cubero”, la Administración de la Caja, además de incapaz, es manejada por parientes y colaboradores cercanos a Francisco Hernández Juárez. Tales anomalías (falta de transparencia y nepotismo) llegan a alarmar pues sabemos que este tipo de empresas llegan a corromperse a tal grado que defraudan a sus socios.
Se ha acusado a los trabajadores de la Caja de haber revelado “secretos bancarios” y que por lo tanto pueden ser sancionados penalmente –ya antes ha habido despidos injustificados con ese mismo argumento. La violación del secreto bancario sucede cuando se dan a conocer depósitos, transferencias y movimientos de una cuenta individual, pero es una vil mentira que dar a conocer información de los Estados Financieros sea una violación del secreto bancario. La ley obliga a los bancos, cajas de ahorro, sociedades de inversión, etc. a hacer pública esta información y se encuentra a disposición general a través de Internet. Incluso los bancos tienen la obligación de publicar en diarios de circulación nacional sus balances financieros.
Tal amenaza proviene del desmedido interés del Secretario General por mantener un control absoluto sobre la Caja, sobre el Consejo de Administración y el Comité de Vigilancia. ¡Sólo así se explica que la Contralora General (inamovible) sea María Luisa Hernández Juárez, hermana de Francisco, que uno de los hijos de aquella, así como otro hijo de Francisco sean altos funcionarios de la Caja de Ahorro! Revelar estas anomalías, este nepotismo, no constituye un delito al que haya que sancionar, sino un vicio que hay que corregir, lo mismo la falta de transparencia en el manejo de nuestros ahorros.
El colmo de la intromisión del Secretario General en asuntos de la Caja de Ahorro sucedió cuando hizo que la Asamblea de Secretarios Generales y Delegados del STRM del 25 de mayo acordara que esos mismos representantes deberían “salir electos para otra asamblea”, pero de socios convocada para el 8 de junio donde se supone se ajustarían cuentas contra los trabajadores. ¡Nada más alejado del libre derecho de elección que tienen los socios! La elección de delegados por consigna es una práctica antidemocrática y muy persistente durante la dirigencia actual del STRM.
Volviendo al conflicto laboral de los trabajadores de la Caja, es inverosímil que ese conflicto obrero-patronal, como muchos que los telefonistas hemos tenido, llegara a tan desmesuradas medidas coercitivas y de enfrentamiento si no fuera porque este conflicto está siendo utilizado para otros fines muy ajenos a una simple demanda laboral.
Por un lado se pretende tapar el sol con un dedo al querer impedir que haya transparencia de los dineros de la Caja y por la otra se vulnera la autonomía de la misma. Cabe preguntarse: ¿es sólo la pérdida de confianza de Hernández Juárez hacia los trabajadores de la Caja lo que le enfurece y anima a descargar todo el peso del control existente aplicando una clásica actitud patronal ante las demandas que incluso él ha “enarbolado” para los telefonistas? Seguramente que no; tan es así que si fuera cuestión de explicar y de información a los socios, este conflicto NO existiría. Luego entonces, ¿qué otras cosas se pretenden resguardar en relación con la falta de transparencia en el funcionamiento de la Caja de Ahorro de los Telefonistas?
Lo claro hasta ahora es que el Secretario General del STRM pretende crear un ambiente de confrontación ficticio entre los socios. “Divide y vencerás”, reza el adagio popular. Y si esto se promueve, obedece a otras causas y no al conflicto obrero-patronal derivado de la revisión contractual de los trabajadores de la Caja de Ahorro.
La creación de distractores y escaramuzas ha sido una parte del doble discurso que maneja la dirección sindical del STRM. Cada que se acerca un conflicto obrero-patronal de trascendencia, siempre se fabrican los “chivos expiatorios” ad hoc para clamar la “unidad” en torno a las políticas antiobreras de la misma dirigencia y hoy no es la excepción, pues para los telefonistas están aconteciendo hechos de particular importancia para su propia subsistencia como agremiados: las negociaciones que se llevan actualmente sobre las condiciones en que quedará el Contrato Colectivo con Telmex ante las modificaciones de la Ley General de Telecomunicaciones. Las medidas que tanto el gobierno federal como los dueños de la empresa están queriendo imponer pasan por la mutilación de varias de las cláusulas más importantes de nuestro contrato colectivo  con la obvia intención de acabar con las prestaciones sociales que se han ganado en muchos años de lucha y las que de por sí tienen obligación por ley.
Los intereses y derechos de los telefonistas (amparados o no en el contrato colectivo de trabajo) están en muy serio riesgo, pues es de lamentar que falsos salvadores, la desorganización y la cooptación de la voluntad combativa del gremio esté haciendo estragos, pues el control sindical ha procurado mantener en el letargo a un gremio por lo demás combativo y luchador.
Mucho es lo que hay que saber e investigar sobre las decisiones que están afectando al Contrato Colectivo bajo resguardo del STRM, pues las escasas informaciones suponen un conflicto de largo aliento en los próximos meses en donde estarán en juego la permanencia, estabilidad y derechos de los trabajadores telefonistas, incluyendo los de las filiales.



Asociación Mexicana de Trabajadores Activos, Jubilados
y Pensionados “22 de Abril”


Junio de 2013